DESDE LA IMPLICACIÓN EN EL HOGAR DE LAS FAMILIAS A LA FACILITACIÓN DE LOS DOCETES EN UN CONTEXTO MULTICULTURAL
- Cita APA:
Gomáriz Vicente, M.A., Martínez-Segura, M.J. & Parra Martínez, J. (2019). Desde la implicación en el hogar de las familias a la facilitación de los docentes en un contexto multicultural. Revista Electrónica Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 22(3), 45-60.
- Palabra clave
Familia; docentes; contexto multicultural; enseñanza obligatoria.
- Resumen
Familia y escuela deben permanecer unidas en la responsabilidad compartida de educar a niños y jóvenes. Desde este trabajo, nos planteamos conocer cuál es la implicación de las familias en la educación escolar desde el hogar, y en qué medida los docentes propician esta implicación. El estudio forma parte de una investigación (evaluativa y colaborativa) más amplia, con participación de 3506 familias y 225 docentes, de las etapas de Educación Infantil, Primaria y ESO, en un contexto socio cultural en el que prima la multiculturalidad. La información se ha obtenido a partir de cuestionarios (uno destinado a las familias y otro a los docentes), creados ad hoc, que contaban con siete dimensiones, de las cuales aquí sólo utilizamos los 14 ítems de la dimensión “Implicación de las familias en la educación escolar desde el hogar”. Dichos instrumentos de recogida de información tuvieron en cuenta las necesidades idiomáticas de las familias (español, árabe e inglés) y de los docentes (español). La fiabilidad de los instrumentos fue alta (Alfa de Cronbach de 0,876 y 0,982). El análisis de resultados pone de manifiesto que las familias valoran muy positivamente su implicación desde el hogar y, al mismo tiempo, matizados siempre por el propio contexto multicultural, los docentes se muestran facilitadores de la mencionada implicación. Se destaca la afición por la lectura y la promoción de actividades culturales como las acciones mejorables.
- Conclusión
A partir del análisis de resultados previo, queda manifiesto que las familias valoran muy positivamente su implicación en la educación escolar de sus hijos e hijas desde el hogar. Son varios los trabajos que destacan la importancia de este hecho. Así Fernández Hawrylak y Heras (2019) señalan que los resultados académicos de los niños mejoran cuando la implicación de las familias en la escuela es mayor. Cuando la escuela pone en marcha estrategias de colaboración, atendiendo a las particularidades de las familias, los niños estarán más influidos social y escolarmente, al tiempo que mejorará su rendimiento académico. En la misma línea, Santos et al. (2018), constatan que la implicación familiar produce una mejora del rendimiento escolar. Esta implicación, en nuestro estudio, se concreta en aspectos como conocer que sus hijos e hijas asisten a clase, manifestar interés por lo que hacen en casa y el modo en que organizan su tiempo para dar respuesta a las tareas escolares, los refuerzos positivos que ofrecen a sus descendientes y la buena disposición para ayudarles. Según Núñez et al. (2012), el seguimiento de las tareas escolares por parte de la familia es de gran ayuda para la autorregulación y la creación de rutinas y hábitos de estudio en el alumnado. De igual modo Etxeberria e Intxausti (2013) y Lawson (2003), coinciden en señalar que esta implicación no se ciñe a la ayuda para resolver las cuestiones meramente académicas. En esta línea, coincidimos con Miranda y Castillo (2018), cuando realizan un estudio metodológico sobre el constructo apoyo y participación de la familia en los procesos educativos, determinan que el apoyo y la supervisión del aprendizaje en el hogar es una variable importante para la configuración de dicho constructo. Otras variables que complementan a la anterior, en la formación de ese constructo son comunicación con la escuela y conocimiento de la escuela. Por otra parte, en relación a los hábitos lectores de las familias o con la asistencia a actividades culturales (cine, teatro, museos, viajes…) en el tiempo libre, observamos que la implicación familiar es algo menor. Esto puede conllevar a que los estudiantes estén menos motivados por las tareas lectoras y rindan menos en ellas. Consideramos que los hábitos lectores, en concreto, es una necesidad a tener en cuenta para fomentar su desarrollo. De este modo, estudios como el de Izquierdo, Sánchez y López (2019) y el de Mora-Figueroa, Galán y López-Jurado (2016), determinan que la implicación familiar influye en el hábito lector. Más concretamente, los estudiantes confirman que la preocupación de la familia por su trabajo en el colegio preguntándoles diariamente acerca del mismo, les ha influido positivamente en su hábito lector. En nuestro estudio, en contraste con los mencionados autores, la preocupación por las familias sobre lo que sus hijos e hijas trabajan a diario en el centro, se ha manifestado alta. Un hábito lector no del todo notable esté posiblemente condicionado por el hecho de que gran número de familias son migrantes y no saben leer y escribir en su idioma materno. También tienen la limitación idiomática de los recursos que se le ofrecen. Pero otra posible justificación, se podría encontrar en el incremento en volumen de tareas escolares experimentado en los niños de Educación Primaria, del 36% al 64%, en los últimos veinte años (hasta el 2002), según afirma Kohn (2013) puede estar restando tiempo a la familia en el hogar para que lo niños de edades tempranas realicen otras actividades tales como leer, jugar o asistencia a actividades culturales. Al contrastar las opiniones que docentes y familias tienen acerca de la facilitación que el centro promueve para que la familia se implique más desde el hogar, encontramos que a mayor facilitación por parte del centro, más alta es la implicación desde el hogar. Esta percepción tiene un sentido bidireccional, tanto docentes como familias la comparten. Así, nuestros resultados coinciden con los aportados por otros autores (Andrés y Giró, 2016; Etxeberria e Intxausti, 2013), cuando señalan que los centros escolares y los docentes deben convertirse en los principales facilitadores de la implicación de las familias en los aprendizajes realizados desde el hogar. En esta línea, estudios como el de Pàmies-Rovira, Senent-Sánchez y Essomba-Gelabert (2016) señalan como principales factores de éxito en escuelas en contextos vulnerables el liderazgo pedagógico del equipo directivo, así como la implicación de todo el claustro de profesorado. Esto nos refuerza a impulsar que la facilitación de la implicación de las familias desde el hogar ha de venir promovida por los tutores, en primer lugar, el equipo docente y apoyada por el centro en general. Respecto a la influencia que determinadas variables sociodemográficas (como origen nacional, titularidad del centro, etapa educativa, situación laboral del docente, experiencia docente) podían ejercer sobre la implicación de las familias en las tareas realizadas en el hogar, el origen nacional también influye, aunque sigue mostrando niveles altos de implicación (las familias migrantes entre algo y bastante, y las familias españolas entre bastante y mucho); y, por otra parte, la etapa educativa encontramos que esta determina variaciones en cuanto a la implicación de las familias. En este sentido, coincide con los resultados de Pérez-Díaz, Rodríguez y Sánchez (2001), indicando que normalmente el alumnado recibe ayuda de algún familiar: el 43% de las familias consideran que casi siempre o siempre ayudan a su hijos e hijas, y el 14% que los ayudan bastantes veces; estos porcentajes disminuyen en Educación Secundaria a un 9%, observando que la implicación familiar se reduce conforme aumenta la edad. Nos encontramos ante el reto, tanto para el profesorado como a nivel de centro y comunidad de impulsar la implicación desde el hogar de las familias, manteniéndola estable hasta la educación secundaria, donde se hace más necesario este apoyo y seguimiento, dado el potencial educativo que puede desarrollar.
Comentarios
Publicar un comentario