PRÁCTICA SESIÓN 3

IMPLICACION DE LAS FAMILIAS EN UNA ESCUELA INTERCULTURAL: UNA VISIÓN COMPARTIDA

  • Cita APA
Sánchez Núñez, C.A. & García Guzmán, A. (2016). Implicación de las familias en una escuela intercultural: una visión compartida. Revista de Educación Inclusiva, 2 (2).
  • Palabras clave
inmigración y escuela, participación de las familias en la escuela, integración social y educativa, educación intercultural, grupos de discusión.

  • Resumen
En este artículo se parte de la responsabilidad hacia la educación de los menores que debemos tener todos/as los ciudadanos/as para mostrar algunos beneficios incuestionables de la participación de la familia en la escuela y exponer modalidades de relación entre ambas instituciones. Tal revisión, junto con la conciencia de cambio social que ha producido el fenómeno de la inmigración en la sociedad española, ha promovido el desarrollo de una investigación participativa donde las familias inmigrantes y autóctonas, agentes comunitarios o referentes para la integración social, educativa y cultural y docentes de cinco centros educativos de educación infantil y primaria, han establecido, mediante grupos de discusión, una visión compartida de las mejoras en las relaciones familia-escuela así como una serie de actuaciones específicas para lograr un desarrollo educativo intercultural.
  • Conclusiones
En base al análisis de resultados y la reflexión sobre los procesos y situaciones propiciadas, se realizan a continuación una serie de propuestas que en absoluto pretenden ser un listado genérico y cerrado de actuaciones, sino más bien pretenden constituirse en una herramienta útil para los centros educativos participantes y en una información de consulta para aquel/la interesado/a en la temática.

  • Propuestas para la mejora de la implicación familiar en la escuela:

Es importante contar con traductores o mediadores que puedan poner en contacto a los profesores con las madres que no hablan español. Más allá del aspecto idiomático, en este trabajo se ha contado con la participación de referentes para la integración social, educativa y cultural que han facilitado el contacto, la participación y la comunicación con las familias, a la vez que han aportado una visión externa de las relaciones entre las familias y los centros. Sin duda parte del éxito en la implicación de las familias en este trabajo se debe a la labor desempeñada por estos agentes.

Sería, cuando menos conveniente, poder aumentar o modificar el horario de visita de las familias al profesorado para evitar las coincidencias con el horario de trabajo. Para ello deberían organizarse franjas y horarios flexibles y alternos. Recordamos que parece inamovible en el horario de los centros educativos la tutoría de atención a padres en las tardes del lunes o del martes per secula seculorum, sin pensar en la incompatibilidad horario para las familias, especialmente aquellas en riesgo de exclusión social y cultural que dedican más horas a trabajar.

Conocidas las creencias, opiniones y predisposiciones de las familias, y aunque algunas han sido clasificadas como fortalezas, no debieran descuidarse o presuponerse, al contrario sugerimos que se trabaje en ellas haciéndolas explícitas en la cotidianeidad del centro y en la medida de lo posible, establecer encuentros y talleres que promuevan una visión más extendida entre los padres de la importancia de la implicación en la escuela y de las tareas concretas que éstos pueden realizar en función de sus situaciones e intereses particulares.

Especialmente se recomienda comenzar por seminarios o tareas colectivas donde se fomente la visión de la escuela como una institución socializadora de promoción personal y social a disposición del alumnado y las familias. También continuar impulsando el respeto a la diversidad cultural como un eje esencial de funcionamiento en la escuela y las relaciones interfamiliares.

Es necesario articular en el centro actividades de sensibilización para concienciar de la importancia de establecer una relación cívica entre la familia y la escuela (Torres, 2007). Debe trabajarse entre docentes y familias para que el contacto y la relación entre ellos no se limite a encuentros esporádicos debidos a situaciones o comportamientos problemáticos del menor, más bien, deben programarse actividades, tareas y responsabilidades conjuntas y compartidas para promover el desarrollo y la integración social y educativa. 

De un modo más integral, una opción o modalidad que podría agrupar la mayoría de estas propuestas es la creación de escuelas de padres/madres o de familiares. Se trataría de fomentar la planificación y el desarrollo de diversas actividades sociales y formativas con el fin de aumentar la relación entre las familias y el centro educativo por medio de su formación en cómo ayudar a los hijos en la realización de las tareas escolares, el conocimiento de la adolescencias, el uso del español,... Sería interesante diversificar las temáticas tratadas hacia intereses y necesidades reales de las familias, aunque éstos no sean estrictamente escolares, como por ejemplo temas sociales, sanitarios, de vivienda, legales, laborales, uso de nuevas tecnologías...

Otras repercusiones:

El trabajo realizado, además de proporcionar una información útil para la mejora educativa intercultural en el caso de valores educativos compartidos y la promoción de la implicación familiar en la escuela, ha provocado una serie de consecuencias relacionadas con las actitudes y las creencias de las familias que debemos considerar:

La situación provocada por este estudio ha sido una de las pocas ocasiones en que se ha fomentado la participación en el centro de familias que habitualmente no colaboran con la escuela.

Han sido positivas las situaciones de encuentro y convivencia que se han producido entre familiares del alumnado pertenecientes a diversas culturas, ya que se han producido situaciones de diálogo y debate en temas educativos que redundan en la mejora escolar de los menores y también en la mejora de la integración social y cultural de los familiares. Por lo tanto, se ha propiciado que las familias comprendan que no sólo se puede acudir al centro educativo a hablar con el tutor sobre el bajo rendimiento del hijo/a, sino a discutir, conocer, intercambiar y proponer con el resto de padres y madres.

Por último, es importante señalar la oportunidad que se le ha dado a las familias a través de las dinámicas participativas de expresarse y compartir ideas, y el ambiente creado de respeto, aceptación y confianza. Incluso ha habido ocasiones en que madres con baja autoestima e incluso analfabetas han hablado en público compartiendo deseos y experiencias con las demás, más allá de culturas o idiomas, favoreciéndose así procesos de derrumbe de estereotipos y prejuicios sociales.

Comentarios